domingo, marzo 30, 2008

Fabula


Cuenta la leyenda ke un dia, los seres humanos tenian dos alas, y aprendieron a volar con ellas, pudiendo hacer sus actividades no solo en la tierra, sino tambien en el cielo, recogiendo las frutas mas deliciosas de las copas de los arboles, y ascendiendo con facilidad para construir los mas bellos edificios, pero, con el tiempo, se empezaron a hacer independientes, y solo buscaban hacer su propia vida, entonces dios (no el de los cristianos, sino un ente de energia universal, mas alla de toda religion -no se me vaya usted a confundir...-), kito a todos estos seres un ala, para ke tuvieran ke depender de otro ser, y se ayudaran mutuamente, y de esta manera pudieran seguir volando.
Supongo ke actualmente, todos tenemos alas (maldito red-bull), y por eso somos tan independientes... aunke tb puede ser ke nos hayamos acostumbrado a tener solo una y no poder volar (ya no nos keremos acordar de hacerlo), a veces, es bueno cerrar los ojos y recordar ke sabemos volar, y dejarnos llevar por el aire, seria bonito ke todo el mundo descubriera ke con el ala de otr@ se pueden surcar los cielos, seria bonito descubrir ke un dia, la civilizacion despierta bajo el mismo techo y se encuentra con ke esta unida de nuevo, con ideales comunes...
Seria bonito, aunke sumamente improbable...
Ale! Vuela Pichí!  :)

3 frasecillas:

Los blogs interesantes dijo...

Se espera incluso cuando se está desesperado.

Remy de Gourmont


Che.. está bien piola el blog.. aunque tengo ocupado por muchos días con la lista que me hice.. en un tiempo te recomiendo, vale?

Anónimo dijo...

Ser

No me empujéis, os ruego…
No estoy lista para volar.

Un cúmulo de escombros
me ahoga el corazón y
mis cansadas alas tiemblan al sonido de
de mi consciencia tirana. .

La eterna duda se introduce silenciosa
entre los pliegues arrugados de mi alma.
El ogro de mis pesadillas
me arrastra, implacable, entre sus garras.

Ser… es lo que anhelo más allá de cada
plausible compromiso,
libre de las seductoras cantinelas
que el parecer canta.

Extenta de falsedad,
rica de luz ,
rebosante del deslumbrante
concierto de los sentidos.

Ebria de amor,
extasiada de conmoción,
muda como una hoja en el sendero del otoño,
trastornada por el llanto de las gaviotas.

Todo lo que quiero encerrar entre mis dedos
es una nada que sepa a infinito.

chispita de luz dijo...

Qué peculiares son los sentimientos...
A veces me pregunto de qué materia estarán hechos, pues me gustaría intervenir en ellos y cambiar su sustancia... Poder sostituir, por ejemplo, el dolor por la ausencia de una persona con la euforía, cambiar la tristeza por la falta de un beso por alegría pura.
¿Con qué rara combinación química se forman amor, cólera, cariño, frustración y todo el abanico de molécolas enloquecidas que,a lo largo de una vida, coloran nuestros días de azul o de negro?
Quizás los sentimientos estén hechos de la misma materia de los sueños, porque es la única razón que me impide, a veces, volverme loca, sobre todo cuando las garras del dolor o el aullo de la decepción se insinuan en mi alma.
Sí, tiene que ser así...porque se que los sueños duelen de vez en cuando...
Quitémonos de la cabeza todas, o gran parte de las acepciones románticas que suelen asociar la idea de sueño, obviamente en su significado meta-onírico, a un bienestar constante que trasciende la condición física del ser humano.
El sueño es lucha, se puede hasta adornar de todos los recursos bélicos para derribar los enemigos que la racionalidad más ortodoxa, hija legítima del modernismo más pudrido, va creando.
Hay que ser valientes para seguir siendo fieles discípulos de aquella ilógica ( y en estos tiempos acronística) "secta", aquel círculo de elegidos por las elecciones del corazón,donde sueños, ideales, sentimientos auténticos y pasiones dominan la escena y la toma de cosciencia de uno mismo es el destino final y la "rason d'etre" de todo este dolido camino que la vida es.
Saber, o sencillamente esperar, que tenemos aliados o compañeros de aventura en esta costante lucha, me hace sentir menos sóla... me devuelve un poco de oxígeno en esta atmosfera que se tiñe, cada día un poco más, de la cobardía de los hipócritas, de quien vive la vida acunándose en un estado de perpetua incosciencia.
Sin embargo...al fin y al cabo, yo no tengo derecho ninguno para juzgar a nadie...más bien me remito a las palabras de alguien que, hace varios siglos, sí que tuvo el valor de ir hasta el fondo, defendiendo sus locas teorías de amor..."Señor...perdónales porque NO SABEN LO QUE ESTÁN HACIENDO".

Dicotomía cosciencia-incosciencia más bien que bien-mal.

Chispita de luz

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